Poemas del libro «Lejanía y sal» de Flora Nakazone

Compartimos con nuestros lectores esta selección de poemas del libro «Lejanía y sal» de Flora Nakazone, traducidos por Sergio Ernesto Ríos.

febrero 4, 2026

Por Flora Nakazone

Madre, tu oscuridad sin manos quema en mí.

Que tu cerques mi silencio

con lluvia olvidada, pétalos de ella

Que tu cerques mi silencio

hasta que yo sólo pueda decirlo

Cuando amé,

yo estaba sola y un árbol ardía a mi lado

El destino quema como la primera visión del rostro de la madre.

Soy un dios inocente–

Quiero el amor muerto

en mis manos.

Yo espero. Yo digo palabras nulas al viento.

Mi sueño es la respiración inmóvil del miedo.

Tú no mueres. Sombra escurriendo oscuridad adentro. La

respiración inmóvil es un cielo dentro de mí. Yo me recuesto

bajo el cielo envejezco sin que nadie vea.

Al acercarte, ve:

no hay exuberancia.

Hay pobreza–

Hay esta muerte

de orquídea.

La boca es la marca de mi orfandad.

Lo átono floreció en los ojos.

La mano que imitó el viento

raya un pez en la arena.

Yo escucho

la mano con un pájaro dentro.

Traducción de Sergio Ernesto Ríos

Flora Nakazone (Riberão Preto, Brasil, 1995). Graduada en Medialogía por la Unicamp. Realizó estudios de Cine en la Universidade da Beira Interior, en Portugal, y de Psicoanálisis en el Instituto Távola. Es autora de Longe e Sal (Amitié Casa Editorial, 2024).

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