Arte y ciudad: La crisis del tercer espacio

En un panorama donde el ocio se reparte de forma tan desigual entre lo público y lo privado, este tipo de proyectos son clave para ampliar el diálogo de la escena artística con otros interlocutores.

septiembre 25, 2026

Por Teresa Martínez

El calor de Monterrey es aplastante y cada año es peor.

Hacer planes significa evaluar si hay aire acondicionado o habrá que equiparse de algo para aguantar el clima. No es en vano que el paseo dominical por excelencia sea caminar dentro de un centro comercial.

El ocio en esta ciudad depende en gran medida de ese clima extremo, que en invierno algunos días baja a cero o menos y de ahí que muchos van a Chipinque a tomarse fotos cuando hay aguanieve.

En una ciudad como esta, incluyendo su amplia área metropolitana, los espacios para el ocio están divididos entre lo público y lo privado. Algunos municipios presumen sus espacios públicos y actividades gratuitas, mientras que en otros lados son escasos para la gran cantidad de habitantes. O tienen hierba y están descuidados, o dan clases de yoga sin costo con un jardín bien diseñado, así de extremo es, igual que el clima.

En uno de esos días de calor pesado fui a la exposición La crisis del tercer espacio, que estuvo desde inicios de agosto hasta el día 18 del mismo mes en Barro Galería. Participaron los artistas Daniel Martínez, Daniel Lara Ballesteros, Yosselyne Tapia, el colectivo Tercerunquinto (Rolando Flores y Gabriel Cázares), Daniel Pérez Ríos, Rolando Jacob y Rafael Casas Garza. 

Las obras reflexionaron acerca del término “tercer lugar”, acuñado en la década de los 80 por el sociólogo norteamericano, Ray Oldenburg, definiéndolo como un sitio para el esparcimiento, para generar comunidad y para el ocio, la creatividad y la convivencia.

El trayecto peatonal es castigado la mayoría de las veces no solo por el clima, sino por las pésimas condiciones de las banquetas y la falta de infraestructura para caminar. 

Aunque la obra sonora es la que distingue su producción, Lara Ballesteros siempre ha trabajado con el dibujo y en la exhibición participa con Transurfing Practice, una serie de cuatro piezas. Son imágenes que se alimentan de los elementos visuales del espacio urbano, no solo el mapa, sino también el grafiti y las estructuras arquitectónicas.

Transurfing Practice (2026), de Daniel Lara Ballesteros.

Surgió cuando el artista cambió su dinámica cotidiana y se mudó de Santiago, un municipio con un ritmo más tranquilo, hacia el centro de Monterrey. Haberse alejado de la ciudad y volver a ella le permitió pensarla como una serie de formas. Se organizó para ir caminando a todos lados, dentro de una distancia de 15 minutos máximo: el café, la tienda, la farmacia. Fue observando el espacio urbano como una serie de manzanas, cuya vista cenital se convierte en simples cuadrados, rectángulos y trapecios sin ningún sentido. 

El entretenimiento con las plataformas on-demand se ha vuelto indispensable, igual que las redes, juegos de video, entre otros. Como una crítica al capitalismo y a lo que se llama software as a service, en el que los usuarios pierden propiedad o control sobre lo que consumen, el artista Daniel Pérez Ríos creó la obra Compressed Life Review. Es una computadora con un virus en el que se despliegan ventanas sin cesar, pero el artista lo programó para que se forme un círculo infinito.

Compressed Life Review, de Daniel Pérez Ríos.

Daniel Martínez, quien además colaboró con la organización de la expo junto con sus colegas, muestra la serie de pinturas La ciudad que olvidaba en sueños (2026), que parte de una investigación sobre la configuración de la Ciudad.

“En específico, la ciudad de Monterrey, entre 1890 y 1950. Hablo de Macroplaza, pero no de la actual, sino de todos los lotes que fueron destruidos para el proyecto”, comparte.

La ciudad que olvidaba en sueños (2026), de Daniel Martínez.

En este afán aspiracional por emular las construcciones norteamericanas, Monterrey tiene demoliciones de espacios públicos o casonas antiguas de manera frecuente.

Ocupando uno de los cuartos de la galería, se encontraba la pieza Breve fragmento de aquello que empezábamos a ser, de todo lo que hubiéramos podido llegar a ser… (2014-2026) del artista Rafael Casas Garza. Sobre las repisas de un mueble de vidrio, colocó numerosas fotocopias. Las imágenes eran detalles de escombro, captados de tal manera que la textura conforma una imagen abstracta. Provenía de un espacio familiar, pero que al mismo tiempo resulta común si se camina por las áreas donde próximamente habrá un edificio. Al centro de la sala estaban colgados dibujos en gran formato con los que el artista recorría las formas de los escombros.

Breve fragmento de aquello que empezábamos a ser, de todo lo que hubiéramos podido llegar a ser… (2014-2026) del artista Rafael Casas Garza.

Las pinturas de la artista Yosselyne Tapia me llamaron mucho la atención. Se titulan: Creció una noche dentro de una piedra (2026) y Remoto (2024). Había un gesto pictórico que me recordaba a Lucía Vidales, y al platicar con ella me confirmó que había sido su maestra, una de sus influencias principales que le enseñó a mirar la pintura y la vida de otra manera.

En sus obras, Yosselyne experimenta con el color y la forma, mezclando las pinturas a veces directamente en el lienzo, conformando imágenes abstractas con las que reflexiona más acerca de la existencia, de la presencia humana en el mundo y lo que eso significa.

Yosselyne Tapia y su obra Remoto (2024).

Despliegue espacio-temporal (2021-2026) de Rolando Jacob está conformada por dos obras bidimensionales que juegan con la tridimensión. Son estructuras que retoman detalles de un papel tapiz y elementos de la decoración de la arquitectura norestense de la década de los 60. Uno de ellos es el extinto bar Garage, una casona antigua un tanto descuidada que albergó un bar hipster, y fue el escenario musical para muchas bandas locales. Curiosamente, ese papel tapiz lo encontró en una tienda de antigüedades y en la obra lo pinta, como si lo hubiese colocado sobre una estructura metálica. La obra recortada en láser es un juego geométrico y una forma de explorar otros formatos pictóricos.

“Todo viene a raíz de pensar arquitectura como un espacio donde se desdobla el espacio del tiempo, a través de la memoria, de cómo se habita, de las narrativas que surgen dentro del espacio, de cómo se tergiversa también, o lo que uno recuerda”, ahondó Jacob.

Despliegue espacio-temporal (2021-2026) de Rolando Jacob.

Tercerunquinto participó con su obra Insular Act (2009), un video en el que se registra una acción acerca de la violencia en el espacio público: tirar una piedra a la ventana de un edificio gubernamental de Nueva York.

Me parece que lo más valioso de La crisis del tercer espacio es el esfuerzo del colectivo conformado por Rafael Casas Garza y Daniel Martínez, por sostener el diálogo entre el arte y los espacios habitacionales, un proyecto que comenzó en una casa antigua junto a la curadora Virginie Kastel y que sigue apostando por lo independiente. No es la única iniciativa fuera de los espacios institucionales en la ciudad, pero tampoco abundan. En un panorama donde el ocio se reparte de forma tan desigual entre lo público y lo privado, este tipo de proyectos son clave para ampliar el diálogo de la escena artística con otros interlocutores.

Teresa Martínez (Nuevo León, 1985) es periodista freelance que ha colaborado en distintos medios corporativos y culturales como El Norte, Reforma, La Tempestad, Revista Replicante, Vida Universitaria y Leer Mejora tu Vida. Es egresada de la licenciatura de Artes Visuales de la UANL. Organizó y editó un diálogo que moderó entre los colectivos de artistas Tercerunquinto y marcelaygina, publicado en el libro Nos gustaría contestar algunas preguntas. Colectivo marcelaygina 1997-2010 (MARCO-UANL, 2023). Se desempeñó como reportera durante 14 años en el periódico El Norte, donde produjo y realizó el programa Visita Guiada, una serie de videos acerca de las exhibiciones en museos, y en 2019 editó la revista Miradas. En 2016 fue galardonada con el Reconocimiento a la Excelencia en el Desarrollo Profesional de la UANL. Actualmente, es coordinadora de atención a medios en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey.

Fotografías de Teresa Martínez

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