Entender el mundo desde la química y la poesía

Teresa Martínez entrevistó a la escritora Gabriela Cantú Westendarp acerca de su nuevo libro "El orden del mundo": "Aquí también hay una espontaneidad, pero encontré un lenguaje, un espacio, un andamiaje para poder expresar lo que necesitaba".

octubre 13, 2025

Por Teresa Martínez

Como una manera de entender lo que nos rodea, la escritora Gabriela Cantú Westendarp va ahondando en la química a través de la poesía, en su nuevo libro El orden del mundo.

Para su obra editada por Vaso Roto y ganadora del Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa 2024, la poeta realizó una extensa investigación que se ve reflejada en los textos, donde dedica un poema a algunos elementos de la tabla periódica, también a figuras relevantes, como Marie Curie, científica pionera en estudios sobre la radioactividad.

La escritora presentará su libro en varios foros: el sábado 18 de octubre a las 4:00 PM en el salón 105 de Cintermex, dentro de la FIL Monterrey. También en Capilla Alfonsina en Ciudad de México el 29 de octubre, y en la FIL de Guadalajara el 30 de noviembre.

En entrevista, la autora comparte que es la primera vez que realiza un proceso de investigación sobre este campo para crear un libro de poesía; sin embargo, la escritura le fue orgánica.

“Aquí también hay una espontaneidad, pero encontré un lenguaje, un espacio, un andamiaje para poder expresar lo que necesitaba expresar: que el poemario y su idea general son sobre las obsesiones del ser humano, las obsesiones por controlarlo todo, por ordenarlo todo”, externó la también ganadora del Premio a las Artes UANL 2020.

Has compartido la anécdota en la que tu labor de tallerista con dos alumnos detonó tu interés por abordar la química. Pero en el poema Paracelso escribes que tu abuelo era médico laboratorista, ¿qué tan latente estuvo ese interés?

Encuentro en el arte una manera de adquirir nuevos conocimientos. Me considero como una estudiante de tiempo completo. Siento que todo lo que me sucede alrededor es aprendizaje y, como la poesía es parte de mi vida cotidiana, no soy poeta a ratos, sino todo el tiempo. Entonces todo el tiempo estoy creando: en el papel o en la pantalla o con la pintura. Todo es parte del proceso.

En relación con el poema de Paracelso, mi abuelo paterno tenía un laboratorio de exámenes, fue de los más antiguos en Monterrey. Era una casa de dos pisos bastante grande y en la parte de abajo estaba el laboratorio. Mi abuelo era un hombre muy estudioso; además de médico, era historiador. Esa figura siempre ha estado ahí y siento que la sed de conocimiento que de alguna forma nos inculcaron mis papás, a mí y a mis hermanos, viene por ahí.

Hay varios poemas que hablan del cuerpo, de las sustancias que hay, de las que faltan, de cómo se siente, de cómo reacciona a ciertas cosas. ¿Podrías ahondar en esta preocupación?

Uno de los asuntos fundamentales en el artista es la constante búsqueda, en nosotros mismos, de estas preguntas filosóficas: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿hacia dónde voy? Cuando me puse a trabajar con los elementos, empecé a leer información muy interesante, que me impactó, como la cantidad de elementos dentro del cuerpo humano y cómo vamos por la vida sin reparar en ello. Hay diferentes teorías, pero según algunos datos son como 60 elementos. Nos hace pensar en todas estas moléculas y átomos que nos conforman. De alguna forma somos polvo de estrellas, todo esto es parte del universo. Eso me parece maravilloso.

También está el asunto presente en toda mi obra, de hablar del cuerpo, porque padezco problemas de salud relacionados con la fibromialgia. El dolor nos recuerda que también es una forma de habitar. Con frecuencia tengo ciertos dolores en el sistema musculoesquelético y esa es parte de mis obsesiones, porque me recuerda que tengo una enfermedad. Cuando me siento bien, pues me siento de maravilla. Siento que mi cuerpo siempre me está hablando y a veces habla con dolor.

El poema de María Salomea (reina y santa) tiene un formato de letanía religiosa:

“… Vaso precipitado / Tuvo efervescente / Fuerza centrífuga / Torre de pechblenda…”

¿Es algo meramente formal, o hay alguna intención de poner en diálogo la cuestión religiosa con la ciencia?

Es una propuesta estética, sí hay una intención. Siempre he sido una admiradora y una lectora de la poesía mística. También me gustan muchísimo los iconos de las iglesias bizantinas ortodoxas y el arte sacro de cualquier tipo de religión. Por un lado, está esa parte de la tradición cristiana y por otro está también la figura maravillosa de Marie Curie, que es como una especie de santa porque es el símbolo de todas esas antecesoras nuestras que luchaban por tener un espacio, y que gracias a ellas estamos aquí y podemos desarrollarnos en el área del arte o en general como profesionistas. Me pareció que era necesario hacerle este homenaje.

En el poemario es notoria la investigación que hiciste, está muy enriquecido por todas estas cuestiones científicas e históricas, pero al mismo tiempo vas intercalando todos estos hallazgos con tu voz y no precisamente hablando de cosas personales, sino desde tu perspectiva del mundo. ¿Cómo fue para ti la escritura, para simplificar lo científico y ser más cercana al lector?

Es la primera vez que hago un trabajo de esta naturaleza. La verdad me enfrenté a un escenario y una serie de elementos desconocidos para mí. Hay mucho por conocer y eso se me hacía increíble tanto del mundo como de la capacidad que tenemos los seres humanos de sorprendernos. No hay forma de aburrirse en el mundo, en realidad mantenernos abiertos al conocimiento hace que el cerebro se revolucione.

Por otro lado, es bien importante que la investigación realizada para la obra no se quede solo en información, entre a la mente, al organismo, y se mezcle con las emociones, las obsesiones y las experiencias que uno ha tenido. Y entonces, esa información se transforma adentro, se traduce y sale con aquello que resuena en nuestro ser.

Para terminar, en el poema sobre el Cesio (Cs 55) cierras con la pregunta: ¿Qué hago yo escondida en este poema? Me gustaría preguntarte, con este poemario, ¿existe una intención de revelar algo?, y si es así, ¿qué estás buscando revelar?

Mi objetivo como escritora es que el lector se identifique y abra un diálogo con él. Como decía Borges: “La poesía en realidad ocurre cuando el lector se encuentra con el libro”. Entonces, es mi interpretación, definitivamente no hay una verdad absoluta en ningún lado.

Estoy en la constante búsqueda de esa verdad o de descubrir el mundo. Por lo menos a mí, el libro y el proceso de la escritura sí me fueron revelando cosas del mundo y de mí misma. Y a través de la lectura muchas veces nos pasa eso, vamos descubriendo cosas nuevas del mundo y de nosotros mismos; eso es lo que me gustaría que ocurriera.

“El arte no es una forma de evadir la realidad, es una forma de entender la realidad, es una forma de vida”.

ENCUENTRO CON LECTORES

Gabriela Cantú Westendarp presentará su libro El orden del mundo en las próximas fechas:

  • Feria Internacional del Libro Monterrey
    • Sábado 18 de octubre – 4:00 PM
    • Salón 105 – Cintermex
  • Capilla Alfonsina en Ciudad de México
    • 29 de octubre
  • FIL de Guadalajara
    • 30 de noviembre
Teresa Martínez (Nuevo León, 1985) es periodista freelance que ha colaborado en distintos medios corporativos y culturales como El NorteReformaLa TempestadRevista ReplicanteVida Universitaria y Leer Mejora tu Vida. Es egresada de la licenciatura de Artes Visuales en la UANL y actualmente cursa la Maestría en Cultura Pública en la Universidad Nacional de las Artes, Argentina. Organizó y editó un diálogo que moderó entre los colectivos de artistas Tercerunquinto y marcelaygina, publicado en el libro Nos gustaría contestar algunas preguntas. Colectivo marcelaygina 1997-2010 (MARCO-UANL, 2023). Se desempeñó como reportera durante 14 años en el periódico El Norte, donde produjo y realizó el programa Visita Guiada, una serie de videos acerca de las exhibiciones en museos, y en 2019 editó la revista Miradas. En 2016 fue galardonada con el Reconocimiento a la Excelencia en el Desarrollo Profesional de la UANL. Actualmente, es coordinadora de atención a medios en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey.

Foto: Héctor González Cantú

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