Por Roberto Piva
XV
la ciudad con sol vista desde lo alto de una azotea.
luz sombra color & extraños vértigos.
cabezas cercenadas.
últimos centauros trotando en los parques.
últimos amores en las madrigueras antes de la noche.
XVI
abandonar todo. conocer playas. amores nuevos.
poesía en cascadas floridas con arañas
azuladas en los helechos.
todo trabajador es esclavo. toda autoridad
es cómica. hacer de la anarquía un
método & modo de vida. carreteras.
bocas perfumadas. cervezas tomadas
en los campamentos. Soñar Alto.
XVII
quiero dividir contigo el vendaval la muerte
& las flores del durazno
siniestras aves de rapiña.
fuentes de miel. pequeña ciudad del
interior donde brotas como
Amor-Perfecto.
inmensa & delicada adolescencia.
tambores de los patios & del arroyo
en las alas de los ángeles de la Memoria.
XVIII
saunas & supermercados. muchacho nevado.
camiones de banana levantan tierra
en la calle sin pavimento.
dos culos & un Mandrake.
pimientos & cebollas en la entrada de la
verdulería.
dioses paganos galopando
ditirambos.
XIX
el muchacho se traga la flor. mezcla de
serpientes. sus ojos se iluminan
nomeolvides en la disipada
ternura del neón.
bailaré en el musgo de tu corazón
donde las estrellas del
amor caen vuelto
ducha.
XX
ustedes están ciegos gracias al temor
miradas muertas chupándome la sangre
no seré vuestra sobremesa en esta corta
temporada en el infierno
yo quiero que sus rostros canten
yo quiero que sus corazones exploten en
lenguas de fuego
mi silencio es un galope de búfalos
mi amor cometa nómada de
risa indomable
hagan que sus orificios canten el himno
a la estrella de la mañana
torres & cabañas donde fue flechado el
arcoíris
yo abandoné el pasado la esperanza y
la memoria el vacío de la década de 1970
soy un navío lanzado al
mar abierto de las futuras
combinaciones
POSFACIO
«El poeta se hace vidente mediante un largo, inmenso y sistemático
desarreglo de todos los sentidos». Así Rimbaud definía el pasaje
de la Poesía hacia la Videncia. Teniendo esa afirmación en mente, el lector debe
entrar en este libro para recorrer las veredas del Sueño & de la Pasión a través
de las cuales llegué a reunir estos fragmentos de visiones.
El poeta, todavía es Rimbaud el que habla, definirá la cantidad de
incógnita que en su época despierta al alma universal…
Este libro fue escrito repensando los amores presentes & pasados & donde
São Paulo como una Sirena de Neón & Misterio contribuye también con su
canción cotidiana.
Repensé también los tres años de 1959 a 1961, cuando participé del
curso sobre la Divina Comedia dado por el inolvidable profesor Edoardo
Bizzarri en el Instituto Cultural Ítalo-brasileño. Durante los 3 años de
duración del curso, leímos, comentamos & discutimos los tres libros de Dante
(Infierno, Purgatorio & Paraísos) que componen esa Summa Poética que es la
Divina Comedia, en lo que posee de locura, iluminación, belleza &
lenguaje cinematográfico en plena Edad Media.
Fue reflexionado a Dante Alighieri & releyendo el Infierno & el Paraíso (en la
magnífica edición ilustrada que me fue presentada por el escultor italiano
Elvio Becheroni) que surgieron, en una síntesis caligráfica & en la electricidad
de una mañana paulista de 1979, estos 20 poemas con brócoli.
Fue frecuentando un sauna del suburbio que inventé la salsa
propiciatoria para este matrimonio del Cielo & del Infierno.
Las pequeñas estufas de vapor para dos personas en ese sauna me dieron la
imagen paradisíaca de las bòlgia donde los condenados de Dante sueñan
eternamente. Aunque los muchachos del suburbio son ángeles…
Marinetti, Reverdy & el jazz también tiene mucho que ver con este libro en lo
que en lo referente al Ritmo.
Por lo demás, los lectores que hicieron una buena síntesis entre Poesía & Vida
tendrán una enorme oportunidad de descubrirse en esos flashes.
La locura está en las estrellitas de este subterráneo & la poesía actúa a veces
como montaña rusa:
salimmo su, el primo e io secondo,
tanto ch’i’ vide delle cose belle
che porta’l ciel, per un pertugio tondo;
e quindi uscimmo a riveder stelle.
DANTE, INFERNO, CANTO XXXIV, VERSOS 136-9
ROBERTO PIVA
São Paulo, 31 dic. 1980
Traducción de Sergio Ernesto Ríos



