La traición 

La escritura se construye en torno a la herida y la traición. ¿Existe realmente el gozo como punto de partida de la escritura? Poco a poco me vuelvo hacia Colette, porque Colette es el gozo por derecho propio.

enero 31, 2025

Por Virginie Kastel Ornielli

Annie Erneaux dice en alguna parte que escribir implica un acto de traición. Y es en relación a esta verdad que ella cuenta la vida que ha construido en torno a la escritura, lejos de sus padres, inevitablemente excluidos. Leyéndola, entiendo por qué traicioné el silencio del secreto de mi abuela. También entiendo por qué me mudé tan lejos. Escribir es hablar de cosas que se supone había que callar.  

La escritura se construye en torno a la herida y la traición. ¿Existe realmente el gozo como punto de partida de la escritura? Poco a poco me vuelvo hacia Colette, porque Colette es el gozo por derecho propio. Su literatura felina y minuciosa capta cada detalle sensible, cada gesto, forma, olor y textura. Lo que hace que su literatura sea alegre es su libertad y su forma de utilizar la letra para desplegar la bondad de la vida. Colette escribe un mundo donde las hierbas y las flores tienen olores, un mundo donde uno se orienta con la nariz, los dedos, las manos y los ojos. Un mundo donde lo vivo es el pretexto de la escritura. 

Y esta escritura, que gira en torno a los sentidos, al placer y la dulzura del tacto y de la vida cotidiana, al lenguaje de los animales que ella comprende; esta alegría, la alegría de Colette, termina cuando la imaginamos encerrada a la fuerza todos los días, obligada a escribir por el hombre con el que está casada. Colette dijo en muchas ocasiones que para ella escribir significaba perder el rumbo de su vida; escribir era una tarea ingrata que la aislaba de sus sentidos en acción. Además de encerrarla para escribir y co-firmar sus primeros libros, y de recibir los beneficios de toda la serie Claudines, su marido, Willy, la engañó en numerosas ocasiones, y su vida libertina, difundida por los medios de comunicación, llamó la atención sobre ella. Le doblaba la edad, abusando de su inocencia y falta de experiencia, y ella se lo permitió. Lo lamenta amargamente en La Vagabunda.

 Vivir es exponerse a la traición. La traición es el riesgo palpable de cualquier vida humana. Ser traicionado no es lo mismo que traicionarse a uno mismo; a veces ambas cosas se funden. Cada vida tiene sus innumerables traiciones. Más tarde, Colette nunca confiaba en las jóvenes que se liaban con hombres mayores, decía que actuaban por capricho. Ahora que repaso mi propia vida, me parece que tenía razón.

Vuelvo sobre este punto de contacto entre Annie Ernaux, Colette y mi mirada. Annie Ernaux huye del campo, Colette encuentra allí la abundancia de la experiencia: el campo es para ambas un motivo para escribir. Para mí, el campo significa momentos felices de la infancia, la personalidad y los orígenes de mi madre, el hombre con el que decidí tener un hijo. Vuelvo a Erneaux y a Colette; en ambos casos, escribir significa poner en el centro del análisis a las personas y los lugares que forman parte de la existencia y la identidad.

Virginie Kastel Ornielli es curadora, editora en Tresnubes Ediciones, y docente. Fue Coordinadora General de Artes Visuales de San Pedro Garza García (2021-2024), donde estuvo a cargo del Centro Cultural Plaza Fátima. Obtuvo el premio al Reconocimiento Editorial de la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2020. Ha curado las exposiciones independientes Tres maneras de desdoblar un cuerpo de Miriam Medrez en el MACT, Impermanente y frágil en Casa Frissac, Tlalpan (mayo-julio 2024); Estados mentales de Chuma Montemayor, en Ciudad Victoria (agosto-noviembre 2024); y Ver con las manos, Galería Emma Molina, Monterrey (diciembre 2024).

Compartir:

Usamos cookies para mejorar tu experiencia y personalizar contenido. Al continuar, aceptas su uso. Más detalles en nuestra Política de Cookies.