El Premio Princesa de Asturias por Chat GPT

¿Será por esa descolocación de los Premios Princesa de Asturias que, en un mundo tan ecléctico, visceral y algorítmico, para bien y para mal al mismo tiempo, el veredicto con el que pretenden homenajear a estos personajes parece sacado de un primer intento de solicitud a Chat GPT?

mayo 31, 2025

Por Marcel del Castillo

Si bien desde 1943 se está trabajando en lo que hoy día llamamos inteligencia artificial1, no es hasta 2024 que esta tecnología entra con furor. Estrictamente denominada “deep learning”, “machine learning”, o, como lo escuché informalmente de un ingeniero: “un sistema avanzado de organización de datos”; ha removido todo el piso del conocimiento académico científico, pero especialmente el humanístico, pues las posibilidades de fusionar conceptos, ideas e imágenes para crear otros son —en definitiva— un misil a lo que se ha definido como la creatividad humana.

En un mundo ya sumergido en las fake news, la posverdad y el embrujo de las imágenes manipuladas por el más feroz de los capitalismos, esta herramienta viene a ser la llave dorada para que todo este panorama se profundice a tal nivel que, en unos años, la verdad será sólo simbólica o no lo será. Es decir, una transformación radical de nuestro sentido y existencia en un mundo que ni el mismo Heidegger hubiera podido descifrar en la construcción del ser.

Pero detengámonos un momento en este distópico panorama, que ya algunos guionistas y escritores dramatizaron en el siglo XX. Es decir, un argumento clichoso que sirve para elucubrar los posibles percances y peligros que traerá esta tecnología. No porque no sean posibles o ciertos, sino porque no es algo oculto y misterioso; por el contrario, es público y notorio. Más terroríficos y más ocultos están los planes políticos y económicos de algunos gobiernos con consecuencias terribles para todos.

Esto quiere decir que los verdaderos efectos de la llamada inteligencia artificial aún no los vemos ni sabemos. Los comunes no sabemos qué verdaderos tropiezos nos traerá como individuos y como sociedad. Y quizá ahí está el miedo: se ha especulado tanto sobre sus posibles afectaciones a la sociedad, en términos de eliminación de puestos de trabajo, control y seguridad, gobierno y poder, que lo más seguro es que tal especulación no suceda o, peor aún, que suceda algo inesperado. El problema con la tecnología es que la vemos y sentimos con los miedos e inseguridades del presente, pero la tecnología afecta o interviene en nuestro futuro, que es un campo completo de especulación científica y mágica de la sociedad en su conjunto.

Uno de los temas que nuestro presente maneja y defiende ya con las uñas, peleando por interés social y emocional que ya no está pasando por ahí, es el de los premios a las artes o a las ciencias: el Premio Nobel, los premios Óscar, Tony, Emmy, Grammy, los premios nacionales de cultura, arte y literatura de cada país. Todos ellos son reminiscencia de una modernidad que requería destacar valores, esfuerzos y pensamientos humanos como estrategia de una hegemonía de los saberes y experiencias. Un trazado de valores humanos y profesionales que se debía destacar, establecer y promover. Elaborar cuidadosamente una iconografía de un apostolado fiel a una moral cruzada por lo religioso y lo político. Esto tampoco es muy difícil de descifrar; con solo preguntarse quiénes están detrás de los premios… Follow the money.

Pero, ¿cómo estos gestos modernos de premiación pueden ser afectados por las tecnologías avanzadas del procesamiento de datos y creación aleatoria? Pues, de muchas maneras, profundas y simples. Ya la IA está interviniendo desde la propia generación de ideas y creaciones literarias, artísticas o musicales, pasando por la ambigüedad de la autoría o el sampleo, hasta la propia gestión y valoración de los premios, como por ejemplo, la redacción de los veredictos.

La edición 2025 de los Premios Princesa de Asturias nos puede dar luces sobre estas y otras afectaciones. Por ejemplo, uno de los premiados es el filósofo surcoreano-alemán Byung-Chul Han, cuya obra incisiva abre fisuras en nuestro presente colectivo sociopolítico, estableciendo trincheras para un pensamiento que resiste y requiere respirar. Sin embargo, una de sus virtudes, a mi modo de ver, es el tan criticado sampleo de sus textos. Sus escritos son un entrecruzamiento de pensamientos pasados, como los de Nietzsche, Foucault y Heidegger, pero auscultados y fusionados con situaciones de un presente ecléctico también. Por otro lado, se premia a la increíble Graciela Iturbide, cuya obra cruza transversalmente el pensamiento y el sentir de un sincretismo convertido en territorio, como lo es México. Pero su obra es el resultado de un brebaje tan mágico como histórico cocinado con ingredientes tan fuertes como los de Manuel Álvarez Bravo, Tina Modotti, Paul Strand, Juan Rulfo y un largo etcétera.

Estos ejercicios de sampleo y remix son muy parecidos al trabajo que hacen los algoritmos, sin embargo, es el gran valor y aporte de estos creadores. La destreza para atravesar el pensamiento y la creación es fascinante y, además, en una comunión crítica con sus entornos afectivos, territoriales y políticos. Por eso es que en esta encrucijada donde estamos, hoy día, la potencia sensible, relacional y particular nos diferenciará de las máquinas, y no como lo resalta el premio, una habilidad sobrehumana o de un talento inconmensurable, términos que humedecen los ojos y salivan las bocas de los modernos, pero que pasan como características de cualquier aplicación de IA.

¿Será por esa descolocación de los Premios Princesa de Asturias que, en un mundo tan ecléctico, visceral y algorítmico, para bien y para mal al mismo tiempo, el veredicto con el que pretenden homenajear a estos personajes parece sacado de un primer intento de solicitud a Chat GPT?

Veamos el caso del filósofo. El veredicto del jurado suelta estas joyas doradas del cliché universal: “por su brillantez para interpretar los retos de la sociedad tecnológica”2, “Su obra revela una capacidad extraordinaria para comunicar”3, “Su mirada intercultural arroja luz sobre fenómenos complejos del mundo contemporáneo”4. Me pregunto, ¿cuántas personas en el mundo pueden cumplir con lo que dicen estas frases?

Las palabras para la fotógrafa mexicana son aún más grises: “La lente de Iturbide ha retratado la naturaleza humana a través de fotografías cargadas de simbolismo”5 o “Sus imágenes no solo muestran lo que ve, sino también lo que siente. Cada fotografía tiene una carga emocional y cultural que nos invita a mirar más allá de lo visible”6. Sin temor a equivocarme, esta descripción de la obra artística debe estar en el 99% de las semblanzas de todos los fotógrafos del mundo. Si se otorga un premio por realizar fotos con simbolismos, habría que premiar a la humanidad entera.

El problema principal con la inteligencia artificial y la escritura de textos no será el plagio o la copia, sino que nuestra escritura formal y disciplinada será una repetición de lo que la IA puede arrojar con un prompt adecuado. Más que detectar falsificaciones, detectaremos escrituras formales forzadas y poco sensibles o profundas, que cualquier aplicación de IA puede escribir con facilidad. Serán los humanos los que copien a la IA. Y es ahí donde puede estar el verdadero peligro. La estrategia será la misma entre humanos y IA, la diferencia posiblemente estará en la capacidad sensible del ser humano de proponer relaciones inesperadas e inciertas.

Marcel del Castillo es artista, curador y docente. Vive y trabaja en Monterrey. Sus prácticas artísticas son espacios de especulación y juego entre documento y ficción. En la actualidad su trabajo se ha enfocado en la representación de las vinculaciones culturales al agua en México.

Referencias

1. Datascientest, (2024), Inteligencia Artificial: definición, historia, usos, peligros ,datascientest.com, https://datascientest.com/es/inteligencia-artificial-definicion#:~:text=La%20historia%20de%20la%20inteligencia%20artificial%20come

nz%C3%B3%20en%201943%20con,Warren%20McCullough%20y%20Walter%20Pitts

2, 3, 4, 5 y 6. Fundación Príncipe de Asturias, (2025), Galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2025, fpa.es, https://www.fpa.es/es/premios-princesa-de-asturias/premiados/

Foto: Markus Spiske | Pexels.

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