“One day I met the mango”

“One day I met the mango” poemas inéditos (y no tan inéditos) de amor y amistad, por Xel-Ha López.

junio 4, 2025

Por Xel-Ha López Méndez

Amor de verano

La abuela de mi amiga

enterró su silla 

en la arena de la playa

la abuela de mi amiga es una montaña

y se hunde poco a poco

con el propio peso de su contemplación

y el agua

va y viene

para labuelademiamiga

el amor entre mujeres

es algo nuevo 

como la mar

labuelademiamiga 

nos dice 

“yo trato de entender cómo 

algo tan inmenso e impredecible

puede ser también hermoso”

abajo del mar 

continúan los volcanes

la tierra no

se termina nunca 

¡Marie Tharp!

agrego

para verme más lista o 

tal vez como otra manera 

de decir ‘amor entre mujeres’

pero

“yo trato de entender tanta hermosura”

irrumpe

esta volcana de carne

en su silla de madera enterrada

en la arena como arena

frente al mar

la abuela de mi amiga

ya lo sabe

todo

todo

lo sabe ya

mientras el sol se mueve

mientras la tierra se mueve

mientras

le ayudamos a levantarse 

a esta montaña

para venir con nosotras

un rato a la enramada

a comer mango.

Canción para mis lonjas

“No todas podemos ser Zendaya [y qué bueno]”

dos chicas en la ruta 204

yo siempre fui gorda

ahora no me importa

pero antes

sufrí

ser gorda en los 2000 era un crimen para el ojo

los pantalones a la cadera

el peor corset que tuve

vomitar no me hizo más delgada

pero estaba de moda

que se vieran los huesos

y una niña con panza

lloraba sentada en la tienda de ropa

en el probador

sin querer salir nunca de ese cubo

sin saber que allá lejos estaba

también la arruga la celulitis la estría

la asimetría de la teta

los pelos

la triste blancura bronceada inconseguible

la clavícula de adorno

yo siempre fui gorda

pero ahora los chicos me miran porque la carne está cara

o porque soy

menos triste o más cínica o más puta

y me importan un carajo los chicos

como las tallas chicas

y me desparramo

y se siente delicioso

tocarme las carnes

comprender en ellas el peso de mi cuerpo

la gravedad

como ley y como fuerza.

Soñé que hacíamos la revolución después de un beso de cinco

el corazón de mis amixes es un zeppelin

donde todxs caben

y no piden boleto

y en la entrada no hay nadie

ni pedro, ni juan, ni los perros

de tres cabezas

que muerden las orillas de los cheques

cada fin de mes en las ciudades

nadie paga renta porque después

de un beso de cinco

la dueñidad no existe

solo el amor y el llanto

de la felicidad desparramada

como nosotras en licra

sabrosas mamacitas picafresas

nos encontraremos juntas

para preguntarnos cosas

¿qué significa este objeto?

diremos de las armas

y haremos de las balas viejas joyería para las plantas

regresaremos todo metal a la tierra profunda

mis amixes y yo

nadaremos encueradxs

en las nubes

rodearemos el zeppelin de nuestros corazones

como un fuego primitivo

como un sol.

Dicen los que saben

que solo descubrimos el mundo que buscamos

y es triste

eso

pasar por la lluvia

sin ser salpicados por un charco.

Todos los volcanes vomitarán sobre los hombres algún día

Mi amiga sostiene mi cabello

me cuida y me acaricia su cuidado

ya no hay nada más que echar afuera

no hay ni saliva en esta boca

puro aire duro

apretando el diafragma

pura flama

puro viento caliente

puro aliento sucio.

La escritura ¿así nace?

¿como un fuego?

Xel-Ha López Méndez (Guadalajara, 1991) es poeta, jardinera y educadora. Actualmente viviendo y trabajando en territorio Anishinaabe.

Poemas del libro Beso de tres (Medusa, 2024). Amor de verano Dicen los que saben, poemas inéditos.

Imagen: Daan Stevens: Pexels

Compartir:

Usamos cookies para mejorar tu experiencia y personalizar contenido. Al continuar, aceptas su uso. Más detalles en nuestra Política de Cookies.