La tragedia de los pescadores de la isla El Muerto de San Felipe, Baja California

“Los pescadores de la isla El Muerto” con un lenguaje ágil, nos hace presente ese norte de aparente lejanía, pero que la destreza narrativa Millán nos lo acerca y sensibiliza.

junio 14, 2026

Por Minerva Reynosa

Conocí a Omar Millán en octubre del año pasado, mientras escuchaba algunas mesas de lectura en el encuentro Tiempo de Literatura, que cura y organiza la narradora bajacaliforniana Elma Correa. En el segundo día de la jornada, en la mesa de narradores, Millán nos compartió en su voz un fragmento de su libro Los pescadores de la isla El Muerto. Por cierto, libro ganador del Premio Bellas Artes de Crónica Literaria Carlos Montemayor 2022. Este libro forma parte del trabajo de periodismo narrativo que Omar Millán ha desarrollado durante ya algunas décadas. Los pescadores de la isla El Muerto tiene como motivo la muerte de 32 pescadores en la isla El Muerto, una isla deshabitada y perteneciente al municipio de San Felipe, en el estado de Baja California —frente a la zona de la Bahía de San Luis Gonzaga— donde algunos trabajadores de la pesca murieron por causas de la descompresión, consecuencia de pasar algunas horas sumergidos a más de 40 metros bajo el mar para la recolección de un lujo gastronímico, la almeja callo de hacha:

Eran muchos apodos, nombres y desconocidos. Hombres a quienes la vida nunca se detuvo demasiado a contemplar… El nombre es lo último que muere cuando un ser humano desaparece. Es el registro de su existencia antes de que se pierda en el olvido. Pronunciar sus sílabas es también un modo de sentir su realidad, conectarlo con las emociones y a la vida. No debemos olvidar a nadie. Uno tiene que vivir y dejar huella de su vida. Los buzos “sin nombre” o aquellos que tenían apodo vago parecería que no vivieron, que no tuvieron importancia. Al no haber registro de sus nombres, no dejaron nada.

Los capítulos que conforman el libro se acompañan de una foto-crónica de trabajo con un par de pescadores, los hermanos Rudametkim, que llevan al periodista a altamar, para que vea y viva todo el proceso de la pesca del callo de hacha y su preparación para la venta inmediata, en la cooperativa en la que laboran. Los pescadores de isla El Muerto es la crónica de un par de días de trabajo con estos pescadores, los cuales siguen la temporada de pesca, obviamente para obtener las mayores ganancias —en un contexto de explotación, violencia y precariedad de la zona— así como un repaso de la historia de Baja California, a propósito de las prácticas laborales y cómo se entrelazan con la vida cotidiana; avisando las micro historias de los pescadores que se están entrevistando. Los pescadores de la isla El Muerto además de tener estos atributos formales, con un lenguaje ágil, que algunas veces es poético; nos hace presente ese norte de aparente lejanía, pero que la destreza narrativa Millán nos lo acerca y sensibiliza. Con una habilidad muy sutil, el autor no solo nos informa sobre la tragedia comunitaria, sino nos exhorta a tomar acción de las desazones sociales: informarnos, preguntar, seguir de cerca los acontecimientos; pero también tomar parte, acercarnos, ser empáticos. Con parsimonia, como si estuvieramos meciéndonos en una panga por horas, esperando que el buzo-pescador salga sano y salvo; el libro revela cosas bellas pero también terribles y que el autor sabe describir muy bien: la condición humana. Como Millán menciona en algunas de sus entrevistas, a través del texto periodístico narrativo se puede captar no solo lo inmediato, sino aquello que está flotando. Por tanto, una circinstancia que nadie percibe. Millán en Los pescadores de la isla El Muerto nos los hace presente, pertinentes, cercanos. Nos lleva a las aguas del Mar de Cortés, en el árido norte, con todo y sus parajes paradisíacos.

El banco de callo de hacha cercano a la isla El Muerto se agotó hacia el finales de la primavera de 2019. Los calleros o buzos de callo de hacha comenzaron a abandonar esa zona de pesca porque escaseó el producto, debido principalmente a la sobreexplotación, de acuerdo con la comunidad de pescadores de Ensenada y San Felipe. Sin embargo, el 26 de marzo de 2022, el buzo José Beltrán, El Cachas, regresó a la zona y murió de descompresión tras ingresar al arrecife de callos en dos ocasiones a una profundidad de 140 pies (42.6 metros). Los pescadores que fueron con él reportaron que de la segunda inmersión ya no pudo salir con vida.

Omar Millán, Los pescadores de la isla El Muerto, Premio Bellas Artes de Crónica Literaria Carlos Montemayor 2022, México: Secretaría de Cultura/INBAL, 2023.

Omar Millán (Tijuana, 1978) Periodista, cronista y escritor mexicano dedicado al periodismo narrativo. Su obra explora las realidades sociales y humanas del norte de México. Es autor de libros como La fábrica de boxeadores en Tijuana, Viajes al este de la ciudad y Los pescadores de la isla El Muerto, obra con la que obtuvo el Premio Bellas Artes de Crónica Literaria Carlos Montemayor. Su trabajo ha sido reconocido por su rigor periodístico y su capacidad para retratar comunidades y personajes marginados con profundidad y sensibilidad.
Minerva Reynosa. Poeta, profesora y gestora cultural. Es autora de más de diez títulos de poesía. Premio Regional Carmen Alardín 2006, Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura 2020 y Premio Nacional Efraín Huerta 2025. Actualmente colabora con Benjamín Moreno en el proyecto de experimentación textual, visual y tecnológico Benerva! Tiene con la poeta y traductora Paula Abramo; y Efraín Velasco, poeta y diseñador, Muiraquiā: Proyecto Fanzinero de Poesía. Docente online, consultora de literatura, gestora de distintos proyectos de sensibilización de la poesía y pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte. IG: @minerva.reynosa

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